EL POZO DE SIQUEM

Relatos del cielo y de la tierra

La hormiga y la cigarra

Fábula atribuida a Esopo (siglo VI a. C.), recreada posteriormente por Jean de La Fontaine.

Introducción

Hay historias que atraviesan los siglos sin perder su fuerza. Las escuchamos de niños, las encontramos en antiguos libros de lectura y, con el paso del tiempo, creemos conocerlas de memoria. Sin embargo, cuando volvemos a ellas con la serenidad de los años, descubrimos que aún tienen algo nuevo que enseñarnos.

La hormiga y la cigarra es una de esas fábulas eternas. Detrás de sus pequeños protagonistas se esconden dos maneras de vivir el presente y de prepararse para el futuro.


El relato

Era un verano largo y luminoso. Los campos estaban cubiertos de espigas doradas, las flores perfumaban el aire y el sol parecía no querer ocultarse nunca.

Desde muy temprano, una pequeña hormiga recorría los senderos llevando diminutos granos hasta su hormiguero. Cada viaje era un esfuerzo enorme, pero ella continuaba sin desanimarse. Sabía que el verano no duraría para siempre.

Muy cerca de allí, una cigarra pasaba los días cantando entre las ramas de un árbol. Su música alegraba el bosque y acompañaba el murmullo del viento. Mientras observaba a la hormiga trabajar sin descanso, le preguntó con una sonrisa:

—¿Por qué te esfuerzas tanto? El sol brilla, la comida abunda y la vida es hermosa. Ven a cantar conmigo.

La hormiga respondió amablemente:

—También disfruto de este hermoso verano, pero sé que llegará el invierno. Cuando eso ocurra, estos granos serán nuestro alimento.

La cigarra rió.

—Falta mucho para el invierno. Ya habrá tiempo para pensar en eso.

Y siguió cantando.

Los días fueron pasando. Poco a poco el aire se volvió más frío. Las hojas comenzaron a caer y los campos dejaron de ofrecer alimento.

Cuando finalmente llegó el invierno, la nieve cubrió el bosque y el viento sopló con fuerza.

La hormiga permanecía resguardada en su hormiguero, compartiendo con las demás el alimento que habían reunido durante el verano.

La cigarra, en cambio, buscó desesperadamente algo que comer.

Entonces comprendió que las estaciones cambian para todos y que el tiempo perdido nunca regresa.


La enseñanza

La vida está hecha de estaciones. Hay momentos de abundancia y momentos de dificultad; tiempos para sembrar y tiempos para cosechar.

La hormiga no trabajó porque tuviera miedo del invierno. Trabajó porque comprendía que el futuro también se construye con las decisiones del presente.

La cigarra, por su parte, nos recuerda que disfrutar la vida es bueno, pero cuando olvidamos toda responsabilidad, terminamos dejando nuestro bienestar en manos del azar.

La verdadera sabiduría no consiste en vivir únicamente trabajando ni únicamente disfrutando. Consiste en encontrar el equilibrio entre preparar el mañana y agradecer el hoy.

Cada pequeño esfuerzo realizado con constancia es una semilla que un día dará fruto.


Simbología

🐜 La hormiga representa la constancia, la responsabilidad y la previsión.

🦗 La cigarra simboliza la alegría del presente, pero también el riesgo de olvidar las consecuencias de nuestras decisiones.

☀️ El verano representa los tiempos de oportunidad y abundancia.

❄️ El invierno simboliza las pruebas que, tarde o temprano, llegan a toda vida.

🌾 Los granos representan todo aquello que vamos acumulando con paciencia: conocimientos, virtudes, amistades, experiencias y buenos hábitos.


Para reflexionar junto al pozo

  1. ¿Qué estoy haciendo hoy para preparar el mañana?
  2. ¿Hay algún aspecto importante de mi vida que estoy dejando para “después”?
  3. ¿Qué buenos hábitos quisiera comenzar antes de que llegue mi próximo invierno?
  4. ¿He aprendido a disfrutar el presente sin descuidar mis responsabilidades?
  5. ¿Qué “granos” estoy guardando hoy que algún día sostendrán mi vida y la de quienes amo?

💧Palabra para el camino

“Ve a la hormiga, perezoso; observa sus caminos y sé sabio. Aunque no tiene jefe, ni capataz, ni gobernante, en el verano almacena sus provisiones y durante la cosecha recoge su alimento.”

— Proverbios 6, 6-8


El pozo sigue aquí.
Cuando lo necesites, vuelve a él.

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